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Guía FUNDAE para hoteles

Cómo convertir lo que ya cotiza tu hotel en formación real para tu equipo, sin que se quede en el camino.

Saber cómo bonificar formación en hostelería empieza por entender que las reglas de FUNDAE están escritas para cualquier empresa, no para un hotel con turnos, temporada alta y un departamento de F&B que puede tener más de cien personas. Cada año, tu hotel cotiza por formación profesional y ese dinero vuelve en forma de crédito para formar a tu equipo. El problema no suele ser la voluntad de usarlo: es encajarlo en cómo funciona de verdad un hotel.

Esta guía explica cómo funciona el crédito de formación aplicado específicamente a un hotel, con los plazos y los límites que de verdad importan, y qué parte del mecanismo cambia cuando hablamos de cien personas en cocina y sala en vez de una oficina de quince.

Qué es el crédito de formación y cómo se calcula el tuyo

El crédito de formación es la parte de lo que tu hotel cotiza por formación profesional que puedes recuperar formando a tu plantilla. Cada ejercicio se calcula sobre la cotización del año anterior, así que el crédito de este año depende de la plantilla y la masa salarial que tuviste el año pasado, no de la actual.

Esto tiene una consecuencia práctica: si tu hotel ha crecido o ha cambiado de tamaño, el crédito disponible puede ir con retraso respecto a tu plantilla real. Conviene revisarlo cada ejercicio, no asumir que es el mismo del año anterior.

El importe exacto de tu crédito no es un dato que tengas que calcular a mano: aparece reflejado en el sistema de bonificaciones de la Seguridad Social, y cualquier gestoría o entidad organizadora que trabaje contigo puede consultarlo en un momento. Lo importante es preguntarlo al principio del ejercicio, no cuando ya se ha decidido qué formación se va a hacer.

Cuánto crédito tiene un hotel según su plantilla

El importe depende del tamaño de la empresa, y con él cambia también la parte que tiene que aportar el propio hotel: en empresas de 250 o más trabajadores la cofinanciación es del 40 %, y en empresas de entre 50 y 249 trabajadores, del 20 %. Por debajo de ese umbral, la cofinanciación es menor.

Esa cofinanciación no siempre implica un gasto adicional en efectivo: el salario que paga el hotel durante las horas de formación cuenta como parte de esa aportación. Es decir, el tiempo pagado que tu equipo dedica a formarse no es un coste aparte, es parte de lo que ya estás poniendo.

Los hoteles independientes y las cadenas pequeñas, por debajo de ese umbral de plantilla, tienen una exigencia de cofinanciación menor, lo que hace que el crédito disponible rinda todavía más en proporción a lo que hay que aportar. En cualquier caso, el cálculo exacto que aplica a tu hotel conviene confirmarlo con tu entidad organizadora, porque depende de la plantilla media del ejercicio, no de una cifra fija.

La cofinanciación que ya estás pagando sin saberlo: el salario del asistente en jornada

Este es el punto que menos se entiende y el que más tranquiliza cuando se explica bien. Cuando un miembro de tu equipo se forma dentro de su jornada laboral, el salario que le pagas durante esas horas computa como cofinanciación de la empresa.

En la práctica, esto significa que buena parte de lo que FUNDAE exige aportar al hotel ya se está cubriendo con el sueldo normal del equipo, sin que tengas que buscar presupuesto adicional. La cofinanciación no es dinero que falta: es tiempo que ya estás pagando de todas formas.

El calendario real: por qué diciembre es tarde

El crédito se libera al principio del ejercicio, pero muchos hoteles no empiezan a planificar la formación hasta el último trimestre, cuando la temporada ya ha dejado margen. El problema es que la comunicación de inicio, la organización de los grupos y la coordinación con los turnos necesitan tiempo, y diciembre deja muy poco.

Planificar en primavera, antes de que empiece la temporada alta, permite encajar la formación en los huecos reales del calendario y no competir con los meses de mayor ocupación. El crédito está disponible todo el año; la dificultad logística de concentrarlo en el último trimestre es la que de verdad limita cuánto se llega a usar.

El límite de 30 participantes y qué significa si tienes 120 personas en F&B

FUNDAE limita cada acción formativa presencial a 30 participantes por grupo, o 25 si la acción se vincula a un certificado de profesionalidad. Para un hotel pequeño esto no es un problema. Para una cadena con 120 personas en el departamento de F&B, significa dividir la formación en varios grupos.

Esto no reduce el crédito disponible, pero sí cambia la planificación: en vez de una única acción formativa, hay que diseñar varias sesiones, coordinadas con los turnos, para que todo el departamento pase por la misma formación sin dejar la cocina o la sala descubiertas en ningún momento.

En la práctica, esto suele resolverse dividiendo por área o por turno: un grupo de cocina, otro de sala, y dentro de cada uno, tantas sesiones como haga falta para no superar el límite. El contenido y el criterio que se trabaja es el mismo en todos los grupos; lo que cambia es el calendario con el que se reparte.

Los plazos de comunicación que se incumplen siempre

La comunicación de inicio de cada grupo formativo tiene que hacerse con una antelación mínima de dos días naturales, no de una semana como muchas veces se asume. Es un plazo corto, pero incumplirlo (comunicar tarde o no comunicar) es uno de los motivos más frecuentes por los que una acción formativa deja de ser bonificable.

Tener claro este plazo desde el principio evita el error más común: organizar la formación y avisar a FUNDAE después, en vez de antes.

El informe a la representación legal de los trabajadores: el cuello de botella real

Si tu hotel tiene comité de empresa o delegados de personal, antes de iniciar la formación hay que informarles con 15 días de antelación. Este paso, más que la comunicación a FUNDAE, es el que suele retrasar todo el proceso: implica coordinar agendas internas que no siempre dependen de RR. HH.

Incluir este plazo en el calendario desde el primer momento, y no como un trámite de última hora, es lo que marca la diferencia entre una formación que sale a tiempo y una que se pospone por no haber avisado con margen suficiente.

Qué ha cambiado en 2026

El marco normativo se ha reforzado este año, con más exigencia en el seguimiento documental de cada acción formativa: quién asistió, cuántas horas reales se impartieron y qué contenidos se cubrieron. No es un cambio que afecte al importe del crédito, pero sí a lo que hay que poder demostrar si FUNDAE revisa una acción formativa.

Esto hace que trabajar con una entidad organizadora que gestione bien esa documentación, en vez de improvisarla al final, sea más importante que en años anteriores.

Para un hotel, esto se traduce en un detalle muy concreto: la hoja de firmas de cada sesión y el registro de horas reales impartidas tienen que coincidir con lo comunicado, también cuando la formación se adapta sobre la marcha a la ocupación del día. Dejarlo anotado en el momento, no reconstruirlo a posteriori, es lo que evita problemas si hay una revisión.

Qué formación de hotel es bonificable

No solo la formación de cocina o sala es bonificable. El crédito de formación cubre cualquier acción relacionada con la actividad del hotel: marketing visual del buffet, recursos humanos y gestión de equipos, atención al cliente y técnicas de venta en sala, coctelería y gestión de costes, o consultoría y estandarización de procesos. El requisito no es el tema, es que la formación esté vinculada a la actividad de la empresa y cumpla los requisitos de duración y seguimiento.

Esto da margen para planificar el año completo con el mismo crédito: un programa de montaje de buffet en primavera, formación de recursos humanos antes de la temporada alta, y procedimientos de F&B cuando hay más calma en la operativa.

Aula virtual y sistema bimodal

No toda la formación bonificable tiene que ser presencial. FUNDAE contempla también el aula virtual y el sistema bimodal, que combina sesiones presenciales con contenido a distancia. Para un hotel con equipos distribuidos entre varios turnos, el formato bimodal puede ser una forma de llegar a más personas sin concentrar toda la formación en una única sesión presencial.

Cada formato tiene sus propios requisitos de seguimiento, así que conviene decidirlo antes de comunicar el inicio del grupo, no cambiarlo sobre la marcha.

Preguntas frecuentes

En empresas de 50 o más trabajadores, el crédito no utilizado no se arrastra al año siguiente: se pierde. En empresas más pequeñas sí se acumula, pero solo hasta el ejercicio siguiente.

Sí, mientras quede crédito disponible y se cumpla el plazo mínimo de comunicación de inicio. Lo que no se puede es bonificar formación que ya ha terminado sin haberla comunicado antes.

La empresa, a través de la entidad organizadora que gestiona la formación ante FUNDAE. Si trabajas con un proveedor externo, es habitual que sea él quien tramite la comunicación en tu nombre.

No. El trámite de informar con 15 días de antelación solo aplica si existe comité de empresa o delegados de personal. Si no los hay, ese paso no es necesario.

Sí, FUNDAE contempla formación presencial, aula virtual y sistema bimodal, cada una con sus propios requisitos de seguimiento.

Cómo lo gestionamos en FórmateARTE

Tu equipo de RR. HH. ya tiene suficiente con coordinar turnos y temporada. En FórmateARTE gestionamos la comunicación de inicio, la documentación y, si tu hotel tiene representación legal, también ese trámite, como parte del servicio de formación bonificada.

Trabajamos con los programas de marketing visual del buffet desde diez horas hasta un programa completo de estandarización, siempre con tu hotel abierto y sobre tu servicio real.

Si quieres saber cuánto crédito tiene tu hotel disponible este ejercicio, escríbenos y lo revisamos juntos.

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